Un pie aquí, una mirada aquí.
Atenderemos las prioridades inminentes y procuraremos estar al lado de nuestros/as vecinos/as más necesitados/as. Por supuesto atenderemos nuestras propias necesidades, las de cada persona de este equipo, las del equipo y las del miembro del equipo que es la propia empresa. Las cosas que tanto deseamos, nos han llegado de golpe y «aparentemente impuestas» por las circunstancias: la conciliación entre trabajo y vida privada; el tiempo en familia; la educación consciente (fuera de la uniformidad del sistema educativo politizado); la alimentación sana; reducir el ritmo de vida; dejar de quemar tanto combustible fósil; preocuparse más por una misma y por otras personas; acordarnos de las personas mayores…Un pie hacia allá, una mirada más allá.
Y al mismo tiempo seremos conscientes no ya de que no hay que dejar de andar, sino de que no hay que dejar de andar hacia donde lo estamos haciendo: re-construir el sistema humano global cooperativo desde lo local, abandonando las ideas, creencias e inercias que hacer perpetuarse un sistema socioeconómico limitante y depredador (en el sentido menos ecológico y más antropizado de la expresión). Sí, deseamos la normalidad tanto como cualquier otra persona pueda desearlo. Pero deseamos una nueva normalidad en la que seamos mejores personas, mejor familia, mejor comunidad local y mejor sociedad global. Fuerte abraSOL.Jose Gracia y Calvo
el fontanero soñaba ser caracol