
Reconforta convocar un encuentro de formación y trabajo de equipo y que el
feed back principal que recibas sea el de agradecimiento y valor atribuido a la sesión.
«Me ha encantado poder hablar de mis miedos.»
«Ha estado muy bien el reencontrarnos.»
«Me da mucha alegría haberos conocido.»
Una mañana se queda corta y sin embargo interrumpir más el tiempo de descanso del fin de semana se me antoja imprudente.
A mí también se me hizo corto y que quedé loco por poder trabajar otros temas y contenidos con mi equipo.
El sábado pasado en casa, en nuestro propio salón, transformado en lugar de encuentro y crecimiento (¡qué gozada!), nos dimos cita las 5 personas del equipo que gestionamos y dinamizamos la primera fase del programa
Recapacicla (educación ambiental y reciclaje para personas mayores en Andalucía Occidental): Laura Gil Basanta (Sevilla), Mery Hierro Arteaga (Huelva), Dani Galán Villar (Cádiz) y Lorena Pérez Redondo (Córdoba) y yo mismo como Coordinador.
El encuentro, que he diseñado y facilitado con especial ilusión y ganas, estuvo orientado al
teambuilding, o sea, a construir equipo (es la primera vez que este equipo trabaja junto), potenciar las habilidades de las personas en su
rol de educadoras ambientales y facilitadoras de grupos y co-diseñar contenidos de las acciones del programa.
Mis compañeras valoraron muy positivamente el haberse (re)encontrado y conocido, el haber podido hablar de temas más allá de lo estrictamente laboral-profesional, el trabajo sobre miedos al abordar este proyecto y la clarificación de contenidos y metodología a la hora de ejecutar las acciones.
El equipo vuelve ahora a sus provincias, seguimos compartiendo herramientas de coordinacón, comunicación y creación colectiva gracias a las TICs (maravillosas y útiles), sin embargo, ahora nos une un poco más a todas algo también invisible y poderoso: el aprecio mutuo y las emociones que la vida nos produce y que son, muchas veces, compartidas.
Y esto tiene más valor y peso que la visión más o menos compartida del mundo, los ideales, e incluso los sueños de sostenibilidad.
¡Felicidades equipo!