Canta Jorge Drexler: Cada uno da, lo que recibe, luego recibe lo que da. Nada es más fácil, no hay otra norma: nada se pierde, todo se transforma. Así la ciudad que tenemos, la que creamos, es transformación material de nuestra ciudad interior. Del mestizaje y convivencia (mejor o peor avenidos) de las ciudades interiores de cada habitante, transeúnte, observador…
La sonrisa de dentro se manifiesta en la de fuera. El entorno agradable, acogedor, estimulante, armónico, equilibrado, el que conecta profundamente con nuestra esencia humana, ese nos transforma. Ese nos guía. ¿Y si cada persona fuera guía de una ciudad bella? Si con nuestras acciones y palabras, nuestra misión en la vida, creáramos la ciudad bonita, acogedora, estimulante y equilibrada que soñamos.
Si en nuestra alma habitan el caos, la impaciencia, la desconfianza… haremos de la ciudad un lugar de suciedad, especulación, acoso inmobiliario, vandalismo… La ciudad inhabitable habla del malestar comunitario, la baja autiestima ciudadana, la desazón, el abandono, la rendición, la poca fé o ninguna, la competitividad, la supervivencia desde el miedo.
Mi ciudad bonita es una ciudad inconformista, retadora, amante de sí misma y del universo en que se ubica. Apasionada por mejorar, por resolver problemas y aprovechar las oportunidades que traen consigo. Se ama y ama al habitante, al forastero, al pasajero… Con amor incondicional acoge y pone los límites oportunos: el amor no permite agresiones, sino que abraza desafueros, desaires, desamores, conflictos… para crecer juntas y encontrar otra forma de ser, hacer, vivir, manifestarse.
¿Ética o estética? El dilema no es tal. Ética y estética, sí, ambas son sinérgicas. La una no vive sin la otra, sólo malvive, a duras penas sobrevive, depilfarrando energía, recursos, buenas ideas, amores…
Mi ciudad bonita (ética y estética) empieza en mí, y crece hacia afuera en espiral, con un esquema fractal, autoalimentándose y dándose forma para disfrute y deleite de unas, de otras, de todas…
José Luis Gracia Calvo
Estrecho de Gibraltar (a bordo del Passió per Formentera), 27feb18. Alcalá de Guadaira, 6mar18.