
Esta tarde participamos en el encuentro de trabajo del Geoparque de Granada, en concreto en la elaboración de su Carta del Paisaje y su Objetivo 4: El paisaje marca la diferencia: turismo, paisaje, identidad.
Participamos con la intención de aportar nuestra experiencia y visión y al mismo tiempo extraer aprendizajes compartidos que nos puedan servir para nuestra labor en otros entornos rurales, en los que el patrimonio geológico y el paisaje puedan ser factores clave.

El paisaje es apasionante por su mestizaje indisoluble, altamente dinámico y evolutivo entre el «patrimonio medioambiental», la «actividad humana que lo modela parcialmente (transformación humana)» y la «conciencia interpretativa» del observador con que se interpreta.
Por nuestra parte hemos lanzado, para empezar el coloquio de la sesión, un par de cuestiones para el análisis y mejor comprensión del proceso participativo en marcha:
- ¿En qué medida suponen las redes sociales una amenaza y una oportunidad para construir un turismo experiencial de calidad frente al turismo convencional masivo y de consumo rápido (fastlook)?
- ¿Cómo se trabaja con la población local y los diversos actores locales para que comprendan la bondad y el potencial del modelo turístico experiencial frente al modelo depredador del turismo de masas?
Sobre las redes sociales convendría hacer un análisis «riesgo-beneficio», porque el contexto actual evolutivo se caracteriza por su uso masivo. El desafío es usarlas al servicio del Geoparque y ser capaces de frenar las amenazas que puedan desencadenar, como la potencial capacidad de pervertir el «turismo de experiencias» hacia un «turismo de presumir de aparentes experiencias».

Sobre la dimensión participativa y de gobernanza, recogemos la opinión del reconocimiento y la valoración que la aportación de los Grupos de Desarrollo Rural, a lo largo de los años y con diversos tipos de acciones, vienen haciendo. Y al mismo tiempo, quizá como si de la otra cara de la moneda se tratase, se reconoce que hay que buscar cuál es el alma del Geoparque, yo diría su espíritu profundo y esencial, porque el proceso que actualmente lidera (material, técnica y económicamente) la Diputación de Granada, un día se verá sin tal función, y será el propio territorio quien deba encontrar su guía interior para seguir adelante de forma autónoma e interdependiente.
Algunas de las claves expuestas por los actores participantes en la mesa de trabajo son:
- Que se escuche más a la población del territorio y los actores locales.
- Se reclama, diríamos «auto-reclama», más cooperación entre actores sociales y económicos del territorio, y con las administraciones públicas, para tener capacidad de «pasar a la acción».
- Más colaboración entre Universidad de Granada y territorio.
- Potenciar la colaboración público-privada para la gestión del Geoparque y para líneas de trabajo específicas, como la promoción.
- La Custodia del Territorio se considera un instrumento muy útil para trabajar hacia los objetivos del Geoparque.
- Implicar al «consumidor»: hacerle responsable, partícipe… de la preservación el paisaje que ha venido a disfrutar. Convertir al «turista» en «activista» y garante de la gestión y conservación del Geoparque.
- Encontrar el equilibrio entre los intereses lícitos económicos y la conservación de los valores paisajísticos del Geoparque, especialmente en aquellos casos en los que es precisamente el disfrute de dichos valores los que son objeto de explotación económica.
- Recuperar oficios tradicionales vinculados con el paisaje que el ser humano ha ido modelando, como «picadores de piedra».
- Seguir un modelo ecoturístico mediante acreditación de la calidad de los servicios ofrecidos por empresas del sector, bajo supervisión por una entidad superior.
- Hacer estudios de capacidad de carga, de forma preventiva, antes de llegar a escenarios no deseados de masificación turística y de visitantes.
- Las casas cueva como seña de identidad, elementos vivos -más bien «procesos» vivos- (están habitadas) y singulares, característicos de este territorio. Que además han sido objeto de un inventario.
- Se propone potenciar, mejorar e incrementar la red de senderos en el territorio, siguiendo normas establecidas al uso reconocidas por las administraciones públicas y las federaciones deportivas sectoriales, para canalizar los flujos de personas (evitando que se transiten espacios sensibles y frágiles), dotando de recursos de uso público y recursos interpretativos.
- Se alude a técnicas de agricultura regenerativa y la restauración ecológica -por nuestra parte sugerimos un enfoque de permacultura– para mejorar los hábitats y ecosistemas y por supuesto para el sector primario.
Un puñado de ideas que van ayudando a vertebrar este trabajo que nos parece muy interesante, oportuno y necesario. 🙂
Y que nos recuerda, como si fueran apuntes de un diagnóstico, a situaciones que nos encontramos en otros territorios rurales y no rurales…